Campeche
Hacia los caminos del sur, colindante con Tabasco y Yucatán se encuentra el tesoro de México, Campeche. Un estado cultural, turístico, poseedor de muchas tradiciones y bellezas naturales, que están a la espera de ser disfrutadas.
Es la ciudad de San Francisco de Campeche su capital. En muchos lugares el tiempo parece haberse detenido, negándose a transformar pues conserva gran parte de su esplendor antiguo.
En esta ciudad capital todavía pueden encontrarse las murallas que la protegían de los ataques piratas en los siglos XVII y XVIII.
Así también las salidas de esta antigua fortaleza, las llamadas Puerta de Mar y Puerta de Tierra, además de los Baluartes que también custodiaban a la ciudad y que hoy, como museos, se encuentran abiertos al público.
Su maravilloso Centro Histórico, por estar bien conservado, le permitió obtener el título de Patrimonio de la Humanidad, otorgado por la UNESCO en el año 2002.
Puede llamarse el corazón de la ciudad, es ahí donde la majestuosidad de la Iglesia Catedral, su Parque Principal, los portales, las calles empedradas y el centenar de casas que conservan sus fachadas coliniales, conforman un cuadro lleno de color y sutiliza, para el deleite de campechanos y visitantes nacionales como extranjeros.
Más allá, fuera de la muralla se encuentran dos fuertes, San Miguel y San José El Alto, que también funcionan como museos; se puede disfrutar del malecón de la ciudad, considerado uno de los más bellos en el país, con andadores, una ciclopista, pequeños parques integrados y que además permite contemplar los atardeceres más hermosos de la región.
UN VIAJE A LO NATURAL
Pero además de todo el esplendor colonial, Campeche cuenta con una de las zonas de conservación natural más importantes del país, Calakmul, donde se preserva el legado de la cultura maya, combinado con la selva y todo su hábitat, que además brindar la posibilidad de ser visitado como sitio arqueológico.
Las maravillas de esta entidad no terminan ahí, pues brinda la oportunidad de ver uno de los espectáculos más imponentes que se puedan presenciar, cientos de flamencos rosados, en su hábitat natural, en la Ría Celestún, un área de reserva y conservación tan importante como Balamkú y Balamkin, sitios donde todavía existen especies como monos araña, venados, jaguares, jabalí, aves diversas, entre muchos otros.



















